El sueño
Qué difícil es contar una historia sin
sentido, o que parece sin razón para la mayoría de la gente. Explicar de forma
coherente, hechos que no tienen coherencia…La mejor forma es relatar
objetivamente, tal como sucedió todo.
Ella es una mujer joven y bonita, despierta
todos los días con una sonrisa, los que la ven no pueden negar que parece
feliz. Desayuna siempre café negro con tostadas y mermelada de ciruelas. Llama
a su madre para preguntar como esta. Alimenta al perro y riega un helecho. Se
viste rápido, ya tiene la ropa acomodada del día anterior. Recorre el camino
más corto que la lleva al trabajo y allí se comporta de manera muy amable con
todos. Odia cocinar, sus comidas nunca son muy variadas, le gusta mirar programas de cocina en la tele,
pero jamás pudo hacer una receta.
Tiene una vida rutinaria y aburrida. Sus
amigas la invitan a salir, varios hombres la cortejan. Pero ella jamás sale de
noche.
Cuando vuelve del trabajo, ya muy tarde,
prepara el baño, se ducha y perfuma con una fragancia que huele a rosas.
Con ansiedad se acuesta, dice oraciones que
aprendió hace tiempo, y desea con el alma volver a vivir el milagro.
Porque cuando ella se duerme, sueña que esta
con el hombre que ama.
Hola mi amor. ¿Cómo estuvo tu día? El mío muy
tranquilo, como siempre.
Ellos hablan de lo que hicieron, se cuentan
todo, hacen planes para el futuro, caminan por calles desconocidas pero seguros
porque van de la mano y saben que nada podrá hacer que ellos se suelten. Están
enamorados.
En cada esquina sellan ese amor con miradas y
palabras repletas de pasión. El acaricia su rostro, le quita un mechón de
cabello que cae sobre sus ojos y la besa tiernamente.
-Quiero que siempre sea así, amor mío. Algún
día voy a encontrarte.- dice el joven.
Ella se asusta y despierta sobresaltada….Fue
solo un sueño. El que tiene desde hace cinco años.
Por mucho tiempo quiso escapar de esa visión,
se negaba a vivirla, le asustaba sentir en la oscuridad una profundo pasión,
para luego despertar y sentirse tan vacía como siempre, sin embargo se
acostumbró a eso, se dijo, después de todo en ese mundo soy feliz y comenzó a
disfrutar del idilio que cada noche la esperaba cuando dormía.
Lo cierto es que el la busco durante años. Ella
jamás dijo su nombre, ni el lugar donde viva. Recorrió muchos kilómetros, hizo
muchas preguntas, invirtió dinero y tiempo en una empresa que nadie apoyaba,
los reproches de su familia y amigos eran permanentes, pero nada lo hacía
desistir de ir al encuentro de su amada.
Por
fin la encontró, un domingo de mucho calor, no pudo parar de llorar al verla de
lejos, mas no se atrevió a comunicarse. La observo durante toda la tarde hasta
que decidió presentarse ante ella y
hablarle.
-Hola amor ¿qué tal tu día? – dijo el, con
voz llena de dulzura y emoción.
Ella solo respondió con una mirada fría y
desconcertada.
Perplejo ante esos ojos que lo miraban de
manera desconocida, sintió un dolor punzante en el corazón.
- He soñado contigo durante cinco años -dijo
el- lo mismo que tu ¿no me reconoces? soy el hombre de tus sueños, por fin
pude hallarte.
Ella frotó sus ojos con los puños, observo al
hombre que tenía al frente, no descubrió nada familiar en el, entonces, dio media vuelta y se fue.
El alcanzo a escuchar su voz mientras se
alejaba para siempre de su vida.
- Que
tipo tan raro, seguro que está soñando-dijo.
1 comentario:
Euge..que genial este cuento..ya te lo habia dicho, pasa que me parece sublime..utilizaste el tema del sueno que, aunque es muy usado, aun atrapa por que tiene el "que se yo" de lo clasico..muy logrado relato, atrapa desde la primera linea..la verdad te luciste como los mejores..uno de los mejores relatos fantasticos sin duda alguna..lo de la frase final estuvo genial, le otorgo incluso una cuota de humor a tan buen cuento :)
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