TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA

Este blogfolio nació en 2008 para convocar la palabra escrita de las y los alumnos del TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA de primer año del Profesorado en Lengua y Literatura de la Universidad Nacional de Villa María, provincia de Córdoba, Argentina.

Trabajamos intensamente en clases presenciales articuladas con un aula virtual que denominamos, siguiendo a Galeano, Mar de fueguitos.

Allí nos encontramos a lo largo del año para compartir los procesos de lectura y de escritura de ficción. Como en toda cocina, hay rumores, aromas, sabores, texturas diferentes, gente que va y viene, prueba, decanta, da a probar a otro, pregunta, sazona, adoba, se deleita. Al final, se sirve la mesa.

Como cada año, publicamos los cuentos que cada estudiante escribió como actividad de cierre del taller para compartir con quien quiera leernos y darnos su parecer. Hemos trabajado explorando el género narrativo, buceando en las múltiples dimensiones de la palabra. Para ello, la literatura será siempre ese espacio abierto que invita a ser transitado.

Hemos ido incorporando, además y entre otras muchas experiencias de escritura creativa, el concepto de intervención performativa sobre textos y de patchwriting.

El equipo de cátedra está conformado por Jesica Mariotta, Natalia Mana y Mauro Guzmán, quienes le ponen intensidad amorosa al trabajo del día a día, construyendo un hermoso vínculo con las y los estudiantes.

Beatriz Vottero - coordinadora


DIARIO DE TELENOVELA por Franco Sarmiento

DIARIO DE TELENOVELA

Un muchacho encontró un pequeño cuaderno negro tirado en la vereda enfrente de su casa. Trató de no darle importancia y entró para tomarse un té para relajarse. De repente, se asomó a la ventana y volvió a verlo. Vaciló unos instantes, pero luego se decidió a salir a buscarlo. Lo agarró y, cuando volvió a entrar, comenzó a leerlo. Era una especie de diario íntimo de un joven. Abrió el cuaderno y leyó lo siguiente:


29 de julio
¡Cada día estoy más enamorado de Cecilia! Ella es tan hermosa, su pelo rubio y lacio parece salido de un comercial de shampoo, su cuerpo es el más esbelto del mundo y es la persona más buena del planeta. A veces me revienta que Gonzalo la haga sufrir tanto. Se está por casar con Josefina, esa bruja que no para de hacerle maldades a Ceci. ¡Encima sólo quiere la plata de Gonzalo! Ceci lo ama de verdad. Me gustaría decirle que deje a Claudio, que es cómplice de Josefina y Ceci está con él para olvidarse de Gonzalo. Cómo me gustaría decirle a ella todo lo que sé: que Josefina quiso envenenarla, que Claudio es un chanta que sólo quiere su herencia, que Gonzalo no le conviene. Le pediría que se venga conmigo, que yo no la voy a hacer sufrir nunca. Claro que Cecilia sólo es el personaje que Ana Laura Moyano interpreta en “La reina de la noche”, mi telenovela favorita, pero de todos modos yo entraría en la televisión y me iría con ella.
2 de agosto
Hoy me pasó algo muy extraño. Estaba sentado en la plaza del centro leyendo un libro y me levanté porque se acercaba el horario de la novela de Cecilia. Caminé dos cuadras y vi cruzar la calle a Ana Laura Moyano. ¡No lo podía creer! Me acerqué para felicitarla por su papel en “La reina de la noche”. La llamé: “¡Ana Laura!”, pero ella siguió caminando. Apuré mi paso y me puse enfrente de ella.
- Hola- le dije- ¿cómo estás, Ana Laura?
-¿Qué?- me dijo confundida.
-Vos sos Ana Laura Moyano, la actriz.
-Me parece que te confundiste, yo me llamo Cecilia, no Ana Laura Moyano.
Yo me sonreí y le dije:
-Ah… ¡Claro! Yo quería felicitarte por tu personaje de Cecilia.
-¿Qué?- me dijo- No sé de qué hablás, pero tengo que irme.
Yo la miré confuso. Pensé que bromeaba, entonces decidí seguirle el juego.
-¿A dónde vas, Ceci? ¿A ver a Claudio?- me reí.
-¿Vos lo conocés?- me dijo mirándome sorprendida.
-Sí- le seguí la corriente- Yo sé que es tu novio, pero debo decirte que te miente.
-¿Qué?
-Que te miente.
-No sabés lo que decís- me dijo totalmente enojada-Él es una muy buena persona.
Yo me cansé de que actuara todo el tiempo, pero le seguí la corriente.
-Sí, Claudio te miente. Él está aliado con Josefina para tratar de conseguir la fortuna de Gonzalo y la tuya.
-¿Vos también conocés a Josefina y Gonzalo?-me preguntó asombrada.
-Sí. Dejame decirte que Gonzalo no te conviene. Él te hace sufrir siempre. Claudio también. Es amante de Josefina. Ellos sólo te quieren separar de Gonzalo.
Ella me miró aterrada.
-No, no puede ser… no es verdad.
-Lamentablemente sí.- A  esta altura me había cansado de que siguiera actuando. Por un momento pensé que se había compenetrado tanto con el personaje al punto de perder la cordura.
-¿Vos quién sos?- me preguntó.
-Me llamo Franco. Te miro todas las noches.
Puso cara de terror.
-¿Cómo que me mirás?
En ese instante me di cuenta de que ella no estaba actuando. Me pareció que realmente era Cecilia y no Ana Laura.
-Nada, deja-dije vagamente.
-Mirá, yo no le puedo creer a un extraño lo que me diga de Claudio. Aunque vos me lo decís con tanta seguridad que no sé qué pensar.
-Vas a ver que no te miento. Te voy a conseguir pruebas.
Le dejé mi teléfono y nos despedimos. Llegué a casa y me di cuenta que la novela ya había terminado. Ahora sigo pensando en ese encuentro.
4 de agosto
¡Cada vez estoy más confundido! Ana Laura, mejor dicho, Cecilia, me llamó y dijo que quería verme para hablar acerca de Claudio. Quería que le contara todo lo que sabía. Nos encontramos en un bar cercano a mi casa y yo le conté todo lo que debía saber: Que Claudio no la amaba, sólo quería estar con ella porque Ceci había cobrado la herencia; que Josefina y Claudio son amantes y quisieron matarla; que Gonzalo la ama pero no se juega por ella. Ella me preguntó por qué sabía tanto y aproveché para tirarme un lance: “Yo sé todo porque te amo de verdad, soy tu chance de ser feliz.” Acto seguido, le robé un beso.
5 de agosto
Hoy acompañé a Cecilia a la casa de Claudio y pudimos espiar a través de la ventana como él estaba besándose con Josefina. Cecilia no lo podía creer. “¡Ahora me van a escuchar!” me dijo y abrió la puerta. Los pescamos con las manos en la masa. Claudio le quiso dar muchas excusas pero Ceci los había visto. Ante la pregunta de Josefina sobre quién era yo, Cecilia le dijo que era Franco, la persona que le abrió los ojos y me dio un beso en los labios frente a ellos. En ese momento, llegó Gonzalo y nos vio. Al rato, Cecilia explicó que ahora ella había encontrado el amor conmigo y que no quería saber más nada con ellos. Yo argumenté a su favor diciéndole a los tres lo que se merecían y con Cecilia nos fuimos tomados de las manos. Llegamos a la plaza donde yo estaba leyendo el día que la conocí y volvimos a reinventar los besos, las caricias y los abrazos. Cecilia me dijo que empezó a sentir cosas fuertes por mí y que se iba a olvidar de Gonzalo, porque yo era su final feliz.
7 de agosto
Hace menos de una semana que conocí a Cecilia pero la amo con toda mi alma. Hoy decidimos mudarnos lejos, aunque Gonzalo y Claudio le insistieron que no se fuera. Hasta Josefina le rogó que se quedara, pero Cecilia le dijo que se iba a ir conmigo, que va a pelear por su felicidad. Viajamos al sur en cinco días.
8 de agosto
Hoy escuché que Josefina y Claudio querían evitar que Cecilia viaje, que yo llegué a arruinarle los planes y que necesitaban una solución drástica para sacarme del medio. No van a poder conmigo.
10 de agosto
Estoy encerrado en casa. Cecilia y yo adelantamos el viaje para esta noche porque ella temía por mi vida, ya que Josefina le había advertido que me iba a matar. No creo que pase, pero nos vamos a ir hoy. Hablé por teléfono con Ceci y me dijo que estaba lista, que la pasara a buscar en dos horas.
Recibí después una llamada de Claudio, me dijo que hoy era mi final, mi último capítulo de la novela, que en pocos instantes me iría a buscar a casa para matarme. Ahí me entró el temor. Agarré rápido mi equipaje para irme con Cecilia. No sé qué pasará…



En ese instante, el muchacho dejó de leer el cuaderno porque golpearon la puerta de su casa. Abrió y se encontró con una pareja. Un hombre y una mujer. “¿Qué necesitan?” preguntó. Como toda respuesta, el hombre sacó la pistola. La bala dio en el corazón. Su muerte conmovió a millones de televidentes. Al tiempo, Cecilia se casó con Gonzalo y tuvo su final feliz.

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