Reencarnación
Yo que siempre tuve todo, lujos, autos,
confort, nunca acepté a nadie en mi vida, mi casa era mía, así como cada cosa
que poseía. Era el más egocéntrico del planeta y me encantaba ser así.
Se me apagó la luz hace unos días y ahora no sé dónde estoy, parece que varias
personas comparten conmigo este sitio. Siento algo raro, somos muchos,
apretados, y no entiendo por qué parece que estoy todo mojado. Quiero gritar y
no puedo, quiero mirar y no puedo, quiero escuchar y no puedo. Parece que estuviera
sumergido en agua pero no me siento ahogado.
El lugar donde estoy se contrae a veces, apretándonos aún más de lo que
estamos. No sé por qué presiento que algo se acerca y ¡wow! eso que veo… ¿Es
luz? realmente no estaba equivocado.
Qué asco, qué es esto húmedo que me mueve de acá para allá, siento frío y eso
que me limpia o ensucia no me deja tranquilo. Mis orejas parecen cerradas, pero
puedo oír algo confuso como pequeños llantos sin fuerzas.
Ese olor, ese olor particular que me hace sentir seguro aunque no puedo ver
nada, mis ojos parecen estar pegados. Tengo hambre, mucha hambre, pero no tengo
dientes. Paso mi lengua por mis encías y me faltan los dientes. ¿Esto es un
sueño? No entiendo qué es lo que está pasando.
Alguna fuerza sobrenatural aparte del hambre me lleva a prenderme de algo, como
si fuera una acción involuntaria. Succiono y sale un líquido que me encanta.
Realizo la acción con placer. ¿Acaso estoy …? De nuevo entro en confusión pero
no puedo dejar de hacer lo que estoy haciendo.
De a poco las horas pasan, se convierten en días, y mis ojos se empiezan a
abrir, así como también escucho mejor y más claro. Veo medio nublado, camino
inseguro. Aunque me sigo sintiendo raro, no sé porque no tengo manos. ¿No tengo
manos? lo que tendrían que ser mis manos son patas ¿Qué? acabo de darme cuenta
de que son patas peludas que me ayudan a desplazarme. ¿Qué es lo que está
pasando?
Ya no sé en que día estamos, solo sé que de noche siento mucho frío, que los
autos pasan muy fuerte, reconozco el sonido porque me encantaba la velocidad.
De día no me queda otra que resistir, pienso que esto es una pesadilla y que
pronto voy a despertar.
A veces me duele la panza del hambre, y me siento débil. Pero ese animal peludo
al que amo tanto nos trae comida que no sé de dónde saca, ya de sus pechos no
sale tanto líquido y creo que la estamos lastimando.
Nunca me gustaron los perros, de ninguna raza, nunca quise tener uno, admito
que tampoco soy bueno con los que viven en la calle, más de una vez los he
chocado sin piedad cuando se cruzan en mi camino.
Ahora estoy más grande y puedo ver que mi vida ha cambiado, mi mamá no tiene
nombre, porque alguien la abandonó de cachorra y vive abajo de un puente, roba
comida de la basura para alimentarse, a veces llega muy lastimada y me
encantaría poder defenderla, pero le tengo mucho miedo a los humanos. Tengo
cuatro hermanos con los que juego y me escondo cuando tengo miedo. Qué difícil
es ser esto, y más aún es sentir la indiferencia.
Hoy un auto no frenó y me chocó, intenté resistir pero fue en vano. De nuevo me
encuentro en un lugar desconocido. Parece un déjà vu.
No hay comentarios:
Publicar un comentario