TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA

Este blogfolio nació en 2008 para convocar la palabra escrita de las y los alumnos del TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA de primer año del Profesorado en Lengua y Literatura de la Universidad Nacional de Villa María, provincia de Córdoba, Argentina.

Trabajamos intensamente en clases presenciales articuladas con un aula virtual que denominamos, siguiendo a Galeano, Mar de fueguitos.

Allí nos encontramos a lo largo del año para compartir los procesos de lectura y de escritura de ficción. Como en toda cocina, hay rumores, aromas, sabores, texturas diferentes, gente que va y viene, prueba, decanta, da a probar a otro, pregunta, sazona, adoba, se deleita. Al final, se sirve la mesa.

Como cada año, publicamos los cuentos que cada estudiante escribió como actividad de cierre del taller para compartir con quien quiera leernos y darnos su parecer. Hemos trabajado explorando el género narrativo, buceando en las múltiples dimensiones de la palabra. Para ello, la literatura será siempre ese espacio abierto que invita a ser transitado.

Hemos ido incorporando, además y entre otras muchas experiencias de escritura creativa, el concepto de intervención performativa sobre textos y de patchwriting.

El equipo de cátedra está conformado por Jesica Mariotta, Natalia Mana y Mauro Guzmán, quienes le ponen intensidad amorosa al trabajo del día a día, construyendo un hermoso vínculo con las y los estudiantes.

Beatriz Vottero - coordinadora


Luana Guerra

El secreto de Marlyn 

 

Una sensación de mariposas invade mi estómago haciendo estremecer por completo mi cuerpo. Toda mi trayectoria, premios, títulos y todo eso que me hizo ser la mujer que soy, en este momento desaparece con solo pensar que ha llegado el momento de que toda la verdad salga a la luz.

Ya pasaron casi veinte años del asesinato y nadie ha pagado por ello, tan solo son dos semanas para que la causa quede sin resolución. Es tiempo de demostrar que mi único sospechoso es el verdadero culpable.

 

15 días para el juicio

-Marlyn despierta, ya está listo tu café. Me voy a la fábrica, llámame si tienes algún inconveniente -dice Marcelo a las 6:45.

Me levanté lista para enfrentar el día duro que me esperaba en el estudio, sabía que tan solo quedaban quince días para encontrar la prueba fundamental para resolver el caso.

Ramón Enrique Luque, el principal sospechoso del caso, marido de la víctima hasta el día del asesinato.

Ramón es un alcohólico, sus hijos lo acusaron de maltratador ya hace unos años; confesaron ante mí el abuso que ejercí sobre ellos y aseguraban creer que su padre era el propio asesino de la madre.

Ramón era estanciero de un pequeño campo retirado unos cinco kilómetros de un pueblito llamado Villa Ángela, donde vivía con su mujer y sus dos hijos.

En recolección de información con la gente del pueblo a Ramón siempre lo describieron como una persona atenta y muy amable, se los veía muy enamorados junto a su mujer, Mercedes. Por ello, los vecinos del pueblo me miran de forma extraña debido a las acusaciones que tengo sobre él, pero yo sé que es el único culpable.

 

13 días para el juicio

-Marlyn qué sucede -dice su esposo al verla despertarse muy asustada.

Allí estaba yo de nuevo, despertando con esa pesadilla horrible que me persigue, cada vez más. Mis días de niña no fueron felices, es muy difícil sonreír en un orfanato al lado de un montón de niños intentando comprender cuál fue el motivo para no ser queridos, niños con muy poca esperanza en el futuro. Recién cumplidos mis nueve años llegó a mi vida mi ángel de la guarda, mi amada madre me brindó toda la educación para que hoy pueda ser quien soy.

Cada vez más cerca de la fecha final decido releer los expedientes del caso, Luque fue perfecto en todo, no dejó ningún rastro de pruebas, parecía que se hubiera preparado para ello, en la escena del crimen solo el cuerpo de Mercedes envuelto en sangre. El llamado a la policía realizado por Luque sólo diciendo “mi mujer fue asesinada”, con esa frialdad de un verdadero asesino.

De este modo, la policía, al llegar al lugar, no se encontró con muchas pruebas, solo un experto debió haber sido el asesino, o alguien que vivía en el lugar y que estuvo planeando el crimen por mucho tiempo.

 

10 días para el juicio

Un largo camino al pueblo de Villa Ángela, tenía que refrescar algunas declaraciones de los pueblerinos.

-Don Coco, como era Mercedes?

-Mercedes era mujer simple y trabajadora, no le sobraba absolutamente nada a la familia, siempre fueron buenos vecinos del pueblo de Villa Ángela. Solo en una pequeña temporada a Mercedes no se la vio como antes, no salía mucho por pueblo y Don Luque, cuando se le preguntaba por Mercedes, rápidamente cambiaba de tema.

-Coco por cuanto no se vio a Mercedes?

-Solo fue por una temporada señora Marlyn, pero la verdad cuando la volvimos a ver estaba diferente, se le veía una tristeza profunda en sus ojos y a Ramón siempre obligado a sonreír, algo muy extraño, se habló un par de semanas en el pueblo de esas situaciones, pero después todo pareció volver a la normalidad.

-Coco y después de lo sucedido a Luque cómo lo notaron?

-A Don Luque no se lo volvió a ver por el pueblo, se quedó encerrado en su domicilio, solo sus hijos venían por asuntos de trabajo; Ramón desapareció por completo… Hija le puedo hacer una pregunta?, ¿usted por qué cree a Ramón culpable?

-Coco falta muy poco para que todo el pueblo vea que Luque es el culpable. Gracias por esta charla.

 

8 días para el juicio

La declaración de Luque fue que estaba comprando en el pueblo con sus hijos en el momento de lo sucedido. Llegó a su casa y se encontró a Mercedes envuelta en sangre en el piso del comedor, con la olla con agua hirviendo para los fideos que estaba preparando y en ese momento realizó el llamado policial.

Y esa fue la primera mentira de Luque. Sus hijos estaban encerrados en una pieza alejada de la casa, después de una tremenda paliza que les había dado. Gracias a la declaración de sus hijos hoy Luque está en el banquillo de los acusados, pero sin pruebas fundamentales para su condena.

 

3 días para el juicio

Despierto completamente transpirada, todos los fantasmas de mi niñez y el abandono de mis padres no dejan descansar mi conciencia, veo en los hijos de Mercedes un vacío en sus ojos, el mismo que tenía yo cuando era pequeña, ese dolor de haber perdido a su madre y no saber por qué, a tan solo un paso de ver a su padre tras las rejas. Ese sufrimiento es el mismo que tenía de niña, por eso este es mi último caso en resolver. Este caso se llevó lo último que quedaba de mi vida.

 

Día del juicio

Ramón Luque se presentó en el banquillo de los acusados sin ningún defensor. Mis pruebas eran las mismas de siempre, Luque había mentido en sus declaraciones. El propio juez ya empieza a sospechar de Ramón, aunque no hubiese ninguna prueba concreta que lo incriminara.

Al momento de la declaración de Luque llega la sorpresa para todos.

-Señor Juez, soy Ramón Enrique Luque, un estanciero del pueblo de Villa Ángela, acusado del crimen de mi mujer, me quiero declarar completamente responsable del asesinato de mi esposa. En mi vida me equivoqué y hoy estoy pagando con el asesinato de mi mujer.

Luque se levanta, le entrega unas cartas al juez y pide ser esposado.

 

Pasan dos semanas y el Juez abre las cartas. Allí Luque revelaba la única verdad, la que yo, Marlyn, había ocultado.

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