TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA

Este blogfolio nació en 2008 para convocar la palabra escrita de las y los alumnos del TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA de primer año del Profesorado en Lengua y Literatura de la Universidad Nacional de Villa María, provincia de Córdoba, Argentina.

Trabajamos intensamente en clases presenciales articuladas con un aula virtual que denominamos, siguiendo a Galeano, Mar de fueguitos.

Allí nos encontramos a lo largo del año para compartir los procesos de lectura y de escritura de ficción. Como en toda cocina, hay rumores, aromas, sabores, texturas diferentes, gente que va y viene, prueba, decanta, da a probar a otro, pregunta, sazona, adoba, se deleita. Al final, se sirve la mesa.

Como cada año, publicamos los cuentos que cada estudiante escribió como actividad de cierre del taller para compartir con quien quiera leernos y darnos su parecer. Hemos trabajado explorando el género narrativo, buceando en las múltiples dimensiones de la palabra. Para ello, la literatura será siempre ese espacio abierto que invita a ser transitado.

Hemos ido incorporando, además y entre otras muchas experiencias de escritura creativa, el concepto de intervención performativa sobre textos y de patchwriting.

El equipo de cátedra está conformado por Jesica Mariotta, Natalia Mana y Mauro Guzmán, quienes le ponen intensidad amorosa al trabajo del día a día, construyendo un hermoso vínculo con las y los estudiantes.

Beatriz Vottero - coordinadora


LA PESADA por Estefanía Guarino



                           
Al fin terminé mi día, el trabajo se tornó muy pesado hoy en la oficina. No sólo eso, también el clima ayudó. EL calor me sofocó.

Mientras Hilario apagaba su PC y se dirigía hacia la puerta de su local, vio una mirada rara, así como perdida y se tumbó para ver mejor, pero ya no había más nadie.

“Será un curioso, pensó”.

Cuando Hilario llegó a su casa se sacó los zapatos y se calzó ropa cómoda. De repente su teléfono comenzó a sonar, pero él no atendía. Era dueño de una empresa de viajes, por esta razón sus teléfonos no paraban de sonar ni un momento. Era un señor de unos 60 años, divorciado, muy optimista y de un humor muy alegre.

Dos minutos mas tarde, de nuevo el teléfono. Era ella… la pesada, así la llamaba Hilario. Ella, una mujer joven de unos 30 años, su nombre era  Genoveva, madre de un hijo.

Genoveva e Hilario se conocieron en uno de los tantos viajes que él organizaba, ella estaba junto a su hijo debido a que se trataba de una excursión para niños.

El empresario notó desde el comienzo las intenciones de la joven mujer. Su aspecto la mostraba muy claramente como manipuladora. Cosa que a Hilario le generaba cierto rechazo y desconfianza.

A los días de haber transcurrido el viaje, Genoveva no dejaba de llamarlo. Tras innumerables llamadas rechazadas, el hombre accedió a responder algunos de sus llamados, y de este modo acordaron algunos encuentros. Cenaron un par de veces, si sí…  2 veces. 

Ella estaba feliz, él sólo lo hacía para darle el gusto, para no decir que lo hacía por compromiso. Para ver si así podía sacársela de encima.
Pero no fue así, cada vez se tornaba más densa, más insoportable, más insistente, más intensa aquella mujer…

Para él esto era una pesadilla, hasta le parecía sentir su perfume, su figura, su elegancia, su encanto; con otras mujeres que pasaban por su local.

****
Ya es madrugada, otra vez su teléfono, si… era la pesada. Hilario decide responder.

Ella con el típico tono histérico, irónico y amenazador de mujer caprichosa y despechada:

-¡Contestame!
- ¿Por qué no me atendés?
-¿Ya te cansaste de mi… es eso?

-“Está bien, no vas a hablar”… Yo tengo una y última cosa por decirte: “tengo un arma y voy a disparar.”

Hilario parecía desoír todo lo que aquella loca decía y con tono exhausto le respondió:

-“Dale, que nunca escuché un disparo por teléfono”…

De pronto: ¡PUM! Se escuchó el estampido que impactó en el oído de Hilario, quien a los segundos cayó muerto en el comedor. 

7 comentarios:

Mónica Figueroa dijo...

Realmente, la historia me causo un poco de bronca respecto a ella, al ser tan insistente.
La linea temporal es rápida y contiene analipsis, ya que conecta momentos distintos y en algunos fragmentos traslada la acción al pasado.
Sentí suspenso, debido a que la forma de narrar la historia, algo iba a suceder y una intriga en querer saber como ella llega a matarlo, fue la parte que mas me impacto.
El narrador comienza a narrar en primera persona y finalmente pasa a ser un narrador omnisciente.
Me pareció un cuento muy lindo, me divertí mucho como lectora.
Felicitaciones Estefania.

Profe Beatriz dijo...

Genial, Estefanía. Hay superposición de planos temporales y espaciales, cerrando el círculo para dar la posibilidad de que la mujer estaba esperándolo, efectivamente, al cierre de la oficina, muy cerca y con el arma cargada. La cuestión de las llamadas telefónicas en uno u otro lugar pueden asociarse claramente al cansancio de Hilario (cansancio físico y hartazgo de Genoveva) que a esa altura de la jornada lo ponen en un estado de somnolencia que no recuerda bien si está en el trabajo o en la casa (lo cual se torna en el juego del narrador para desorientarnos a nosotros, los lectores, con pistas que nos desvían hacia una hipótesis falsa que contrastará con el final, produciendo el efecto de lo fantástico).
Muy bueno el comentario de Moni y los aspectos del relato que observa, porque ese cambio de persona pronominal en el narrador es, precisamente, lo que provoca el dislocamiento y permite acceder a las acciones desde distintos planos o perspectivas, produciendo esa claridad espantosa del desenlace.
Estefi, ¿elegiste a propósito el nombre de Hilario? significaría el que ríe/el que da risa. Genial, doblemente genial.
Felicitaciones!

Profe Beatriz dijo...

Algo más: la pesada puede ser el arma, ¿no? Y el comedor, que parece el de la casa, podría ser en el plano real el comedor de la terminal, donde Hilario tiene su local.

Anónimo dijo...

Profe gracias por la devolución!!
con respecto al nombre fue una elección personal, tengo la particularidad de elegir nombres antiguos, odiosos y muy pasados de moda; por ej mi gato se llama Evaristo, todos odian ese nombre para un gato y a mi me encanta. Me gusta molestar a las personas por eso elegí el nombre Hilario.
Con respecto al cuento no me referí al comedor de la terminal, sinceramente fue inconsciente, pero me agrada saber que logré otras interpretaciones!
Estefania

Euge dijo...

En primer lugar, felicitaciones por tu cuento Estefi! Has logrado un muy buen relato fantástico y eso se debe a que te animaste a confiar en que podías escribir. Te pido que sigas escribiendo y que te animes siempre, que sueltes tu mano y disfrutes.

“La Pesada” es un cuento con un descenlace realmente fantástico; es en el final donde el lector se enfrenta con la incertidumbre, la extrañeza de no saber si lo que ocurre forma parte de su realidad concreta; se enfrenta con lo fantástico.
Ya es madrugada, otra vez su teléfono, si… era la pesada. Hilario decide responder.
Ella con el típico tono histérico, irónico y amenazador de mujer caprichosa y despechada:
-¡Contestame!
- ¿Por qué no me atendés?
-¿Ya te cansaste de mi… es eso?
-“Está bien, no vas a hablar”… Yo tengo una y última cosa por decirte: “tengo un arma y voy a disparar.”
Hilario parecía desoír todo lo que aquella loca decía y con tono exhausto le respondió:
-“Dale, que nunca escuché un disparo por teléfono”…

Has logrado llevar al lector, por medio de un relato que alterna la primera y la tercera persona, a sentirse atraído por estos personajes que poco dicen, que poco se describen; que hasta parecen superficiales. Personajes que se describen con liviandad, con humor y que se muestran irónicos vivirán un final trágico e inesperado.

Muy bien trabajado el relato Estefi y por favor a seguir escribiendo!

Euge dijo...

Las ivtito a sugerir otros comentarios, un beso grande!

Anónimo dijo...

Euge y Beti :
para ser sincera tenia mucho miedo a realizar este trabajo.
aparte fui la que mas tarde lo entregó, sin hacer planificación y un borrador previo como hicieron todas mis compañeras. Pero les agradezco muuuuuucho a ustedes dos por estar siempre apoyándonos y dándonos todas las posibilidades y herramientas para poder realizar cada tarea y consignas que nos dieron.
Gracias por confiar y por la buena onda que nos brindaron, eso ayuda mucho!!!
con respecto a mi relato, tenia muchas dudas, pero me sentí muy bien al ver que ustedes estaban conformes con mi trabajo.
beso enorme a las 2
TEFI