TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA

Este blogfolio nació en 2008 para convocar la palabra escrita de las y los alumnos del TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA de primer año del Profesorado en Lengua y Literatura de la Universidad Nacional de Villa María, provincia de Córdoba, Argentina.

Trabajamos intensamente en clases presenciales articuladas con un aula virtual que denominamos, siguiendo a Galeano, Mar de fueguitos.

Allí nos encontramos a lo largo del año para compartir los procesos de lectura y de escritura de ficción. Como en toda cocina, hay rumores, aromas, sabores, texturas diferentes, gente que va y viene, prueba, decanta, da a probar a otro, pregunta, sazona, adoba, se deleita. Al final, se sirve la mesa.

Como cada año, publicamos los cuentos que cada estudiante escribió como actividad de cierre del taller para compartir con quien quiera leernos y darnos su parecer. Hemos trabajado explorando el género narrativo, buceando en las múltiples dimensiones de la palabra. Para ello, la literatura será siempre ese espacio abierto que invita a ser transitado.

Hemos ido incorporando, además y entre otras muchas experiencias de escritura creativa, el concepto de intervención performativa sobre textos y de patchwriting.

El equipo de cátedra está conformado por Jesica Mariotta, Natalia Mana y Mauro Guzmán, quienes le ponen intensidad amorosa al trabajo del día a día, construyendo un hermoso vínculo con las y los estudiantes.

Beatriz Vottero - coordinadora


9 de diciembre por Florencia Andrighetti


El calor descendió y junto con él una sumergida en la pileta de aquel patio trasero del hogar conocido. Unas risas iban y venían. Salpicones y tapias humedecidas. La toalla rodeó mi cuerpo y me sequé al sol.
Supuse una corrida al cuarto que alguna vez fue de mamá para vestirme y correr a la heladería. Porche, cocina, comedor. Un par de sillas que rodeaban la mesa. Platos adornaban la pared al lado de esa chimenea sin uso. La mamushka que adornaba la mesada, junto a la caja de fósforos, la azucarera plateada.
Porche, cocina, y atrás, pasos mojados. Ahí estaba él, de repente, frente a mí. ¿Posible? Giro de noventa grados, sentado en la punta de la mesa como de costumbre, otra vez él. Dos pasos al costado, en la silla del frente, él. Tres rostros idénticos mirándome. Deslicé los pies hacia el pasillo que dirige el cuarto,  la puerta se golpeó al cerrarse y una mirada en el espejo. Él detrás. Sus labios desembocaron un suspiro y unas palabras penetraron el corazón imposibles de contar. Lloré. Su cuerpo repetido. Ropas diferentes. Un pestañeo y allí seguía, inmóvil. Grito de dolor, angustia. Un viento dentro de la casa. No te vayas. La puerta de un tirón y corrí por la casa. Él, él, él…
Su casa, sus cosas, mi infancia. En el comedor, rodeada. El intento por llegar al patio, inútil. Rozó mi brazo.  Un frío envistió mi cuerpo, recorrió mis venas. Lo sentí, me acerqué, le lloré. Abrazo.  De repente, uno a uno fue desapareciendo. Quedó sólo él, de camisa rosa, pantalón de vestir. Entendí que todo estaría bien.  Lo miré a los ojos. Se esfumó en el aire. Desapareció.
9 de diciembre: un día del año. No cualquier día, no cualquier año. Se fue, me dejó, nos dejó, más allá de todo, atravesando el cielo azul.  Paz. El dolor se entrelazaba con su paz. Una lágrima. Dos. Mil, mil lágrimas. Adiós. ¡No te vayas! Quédate en mis sueños.

5 comentarios:

Unknown dijo...

Excelente cuento Flor. No pude evitar sentir piel de gallina. Lo que más me gustó fue poder sentirme identificada y desear vivir esa situación. A medida que iba leyendo me invadía la sensación de angustia que expresa la protagonista.
Algo muy logrado fue cómo en tan corto relato lograste atrapar sin suspenso mi atención, todo pasa rápido. Las descripciones están impecables, ni más, ni menos. Pude imaginarme con mucha claridad la casa y los lugares que se nombran.
El final me dejó con ganas de soltar una lágrima.
¡TE FELICITO!

Daniela Asfura dijo...

Flor: cada vez que leo tu cuento me sucede lo mismo. Un cosquilleo sube por mis piernas, continua por mi espalda y finalmente por mis brazos. Creo que ése es el efecto que genera el relato. Tiene la capacidad de penetrar en el alma del lector, de transmitirle la sensación de angustia, confusión, melancolía que padece el protagonista; haciéndolo sentir como parte de la historia y provocando el anhelo de que jamás finalice el hecho, el reencuentro.
Las descripciones están correctamente realizadas. Al no ser excesivas, no retardan el relato, por ende se lleva a cabo en una línea temporal rápida, de un hecho único, en el que por momentos se hacen referencias(no necesariamente explícitas)de hechos anteriores.
El narrador seleccionado (primer persona/protagonista)le otorga la cuota de realismo que requiere el cuento fantástico, la sensación de confianza del narrador hacia el escritor y sin dudas es el factor primordial que desencadena el efecto que antes nombré.
Personalmente no modificaría nada.
El título, que inicialmente no estaba aclarado, de por sí sólo tiene un sentido, aunque más amplio que el que se le aporta en el último párrafo. Allí se clarifica el porqué de esa fecha, que sentido real posee.
Es un cuento fantástico ESTUPENDO!

¡FELICITACIONES FLOOR! sos una gran escritora

Profe Beatriz dijo...

Excelentes el relato y los dos comentarios. No puedo agregar mucho a lo que Jime y Dani te señalaron, Florencia.
Podría decirse que tu relato es cinematográfico: vas llevando el ojo de la cámara de un espacio a otro, siguiendo los movimientos de la protagonista y obligándonos a "ver" lo que sucede allí, frente a nuestros ojos. Por eso "la piel de gallina" de Jimena. Es una técnica difícil de manejar porque no usás prácticamente adjetivos, sino sólo sustantivos y verbos, y frases muy breves. Te felicito.
Luego, jugás inteligentemente con "decirlo todo": ponés en escena a esos personajes de alguna manera ficticios, intangibles, que se sienten pero no pertenecen a este mundo. Y a la vez no nos decís nada: por qué el cuarto "era" de la madre, o qué pasó un 9 de diciembre. El lector deberá completar la historia, aunque quizás tampoco importe, porque lo digno de contar es -sencillamente- lo que ocurrió en una escena doméstica en aquella casa cuando alguien salía de la pileta... todo y "nada". Allí es donde acontece lo fantástico.

Euge dijo...

Flor, tal como les dije a Dani, Sofi y Dani, acá te dejo la primera devolución que te hice sobre tu cuento apenas me fue entregado.

Tu cuento me gustó muchísimo, el estilo que usaste para narrar, cercano al texto poético logró emocionarnos a todas…muy bien contado, te felicito. Además, el hecho fantástico está resuelto de un modo fascinante, ya que tus descripciones del lugar, los sabores, los olores de esos recuerdos inolvidables nos acercan de modo sutil a lo sucedido, nos “seducen”, tanto que como lectores quedamos atrapados en le telaraña de recuerdos que tu narrador teje nostálgicamente.
Por ahora, aquí van algunas preguntas que fueron surgiendo a medida que leía tu cuento.
Lo importante es que empecemos a leer como escritores y que podamos buscar todas las huellas posibles que nos ha dejado el narrador en tu relato, para que de esta forma vayamos trabajando en la búsqueda de generar mayores desafíos al lector. Te preguntaste ¿qué tipo de lector querías? Es hora de empezar a hacerlo y es hora también que empecemos a mirarnos como escritores y desafiarnos en las inumerables posibilidades que nos brinda el proceso creativo de escritura de ficción.
Espero nos sean útiles algunas de estas preguntas a la hora de releer tu relato y podamos ir encontrando las respuestas.
•¿Qué narrador elegiste para tu historia, cómo lo definirías? ¿Por qué aparece la primera persona y en momentos la tercera para hablar de él?
•¿Por qué hay tan pocas descripciones de la protagonista?
•¿Por qué hay pocas descripciones del abuelo?
•Te sugiero simplemente revisar algunas frases que anticipan al lector el descenlace de tu historia. Es muy importante que mantengas hasta el final la tensión, el misterio de tu relato. Esto no es nada sencillo, pero lo has logrado perfectamente.
•Te sugiero realizar mayores descripciones en algunas escenas, como lo hacés al comienzo del relato con la escena de la pileta.
•Te sugiero revisar el final de manera tal de darle mayor tensión, que no se termine tan rápido, que vaya creciendo en intensidad hasta dar con el final pensado.
•¿Harías alguna referencia al 9 de diciembre en el relato?

Euge dijo...

Las ivtito a responder o sugerir otros comentarios, un beso grande!